Hoy hacemos el debut oficial en el mundo bloggero
y les quiero compartir uno de mis grandes placeres y pecados….. Amo el futbol.
Les
cuento, ayer domingo fui al estadio Olímpico México’68 (no tengo que decirte que
soy Orgulloso Hincha de los Pumas pero si tenias la duda, Si lo SOY y soy el Mas
orgulloso).
Los
astros se alinearon para que la compañía,
el partido, las chelas uff benditas chelas. Superaran mis expectativas y dieron
inicio a un domingo de felicidad pura, olvidándome que hoy es lunes y empieza la tortura necesaria
de todos los mortales como tu y como yo, ir a trabajar.
Regresando
al tema de la felicidad, en el mismo momento que el partido avanzaba pude ver a
unos pasos de mi lugar, una de las escenas mas increíbles que yo un día viví, y me trajo los recuerdos mas felices que mi memoria
jamás olvidara. Pues tenia una de las escenas mas emotivas y que considero que
es uno de los regalos de vida mas grandes que todo buen hombre debe experimentar y esa escena fue
ver a un papá y a su hijo en un partido de futbol.
¿Que
tal ya te acordaste? …… piensa, pon a correr a la ardilla y haz memoria.
Que
tal esos días calurosos, llenos de ruido y con mucha gente extraña pero ahí en
el estadio se convertían en tu “familia” por portar, defender y alentar al
equipo de tus amores, tristezas y quincenas”.
¿Ya
te acordaste cuando tu viejo te compraba llegando al estadio gorra, bandera y
playera para que estuvieras armado para el partido?
¿Cuántas
veces de niño no le dijiste a tu papa, tengo sed y el, al pendiente de su vástago
se preocupaba por ti, haciendo uso de su
potente voz le grito al de las chelas, este tremendo personaje un señor
de avanzada edad , venia en friega con charola de chelas en mano dribleando
todos los pies de los otros espectadores pasando por esos estrechos espacios
entre nunca, asiento y rodillas. Bueno si te toca pasar por ahí de pie, pero si
tu eres el que esta sentado estas a la altura ideal para que te den un tremendo
pompazo o en su defecto un………………… (Mejor regreso con el de las chelas) y haciendo un sobresaliente juego de piernas
cual Romario de Souza Faria se
acerca y pregunta no sin tomar una gran
bocanada de aire ¿Cuántas Joven? tu papa
valientemente y seguro de si mismo le dijo “oye guey háblale al de los
refrescos que mi enano tiene sed “ y con ojos de pantera el de las chelas miro a tu viejo y se fue recordándole a su
progenitora y a ti en especial por ser el
enano que tuvo la osadía de tener sed y por el cual se jugo la vida entre ese
mar de piernas, pero aun así tu viejo le dio la estocada final con un “oye y ya
que vas para allá a ver si le dices al de las botanas que venga “.
Cuanta
veces ya con la panza llena e hidratado al minuto 20 del 1er tpo….. ¡A esperen!
Les tengo que hacer recordar algo, que mágicamente
a los niños se nos abría el apetito desde el estacionamiento del estadio al
pasar por tantos puestos de comida, por eso al pitazo inicial de esos gloriosos 90
minutos nosotros ya íbamos metiéndole 4-0 a los tacos de canasta (en especial lo de chicharrón
¿o no? no te hagas guey, si son los que mas pides) chicharrones con salsita,
tortas, cacahuates y refrescos, como si nunca hubiéramos comido en nuestra vida
esos tremendos manjares.
Regresando
a lo del minuto 20 del primer tiempo, cuantas veces te volteabas a ver a tu
viejo y el feliz de llevar a su enano y con una gran sonrisa en la cara te conto a detalle, de cada uno de los
jugadores, también te dijo con tono de entrenador de primera división “mira como juegan, aprende de (nombre de tu
jugador favorito) para que después tu puedas
jugar como el o mejor, siguiendo con otra pregunta ¿quien te esta gustando como
juega enano? Y tu seguramente le dijiste sin titubear la respuesta correcta que
era : TENGO QUE IR A HACER PIPI .
Desatando
una furia interna en tu viejo que ni los dioses griegos podrían calmarla, pero
recuerda eres su hijo, tu viejo conto hasta 10 y te llevo al baño echo la ching….
duro. Algo de esperarse por que la desventaja de ir al estadio es que no hay repetición.
Y tu viejito no se quiere perder detalle alguno. Es ahí donde empieza una
carrera de velocidad para que pueda regresar a ver el partido, te carga en
brazos para pasar por esos estrechos pasillos, acuérdate nucas, pies, pompazos
y ……… sigo con la carrera, ya están en el camino para llegar al baño, tu
viejo ya no te lleva en brazos ya te tiene casi arrastrando por que neta él va en friega y tu no le
pudiste aguantar el paso. Entran al baño te impulsa con un “órale enano rápido”
y tu lo volteaste a ver con una mirada tierna y sutil que en realidad quería decir
“guey ayúdame”.
Claro,
si hubiera sido mamá te ayudaba y con un simple y enérgico “YA ACABEEEEEEE“ tenias
todo resuelto como todo un campeón.
Pero
te las arreglaste por que los papas a veces son medio troncos para esos temas de higiene y
auxilio.
La
escena es esta: tu estas ahí paradito haciendo tus necesidades y tu viejo entraba y salía corriendo para no
perderse ningún detalle desde un túnel donde están los baños y gritando “¿como
vas? “ después de 10 segundos que tu estas como llavecita de agua no le queda
de otra que aprovechar la escala, se coloca
junto a ti, se prepara, relaja el cuerpo y………………………………. ¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLL !!!!!!! El estadio es una locura y tú hiciste que tu
viejo se perdiera el gol.
¿Te
acuerdas de el de las chelas como vio a tu viejo? El así te vio en ese momento,
pero tú le contestaste a tu héroe con una sonrisa por que te acompaño al baño.
¿Cuantas
veces te compartió el refresco tu viejo, para que te pasaras las botanas por
que ya las traías atoradas en “el cogote” y se lo regresaste con submarinos? Bueno seguramente tu no lo hiciste pero yo si.
Y si me acorde de la mirada del guey de la chelas y a partir de ahí me compraba un refresco para
mi solito.
Recuerda cuando atacabas a tu papá con una ráfaga
de “!oye , oye papá, papá, oye papá, papá, papá !!! al minuto 14 del 2do
tiempo y tu viejo te contestaba un poco desesperado pero con paciencia y
sutilmente “¿que? ¿ que quieres carajo?” Y seguido a esas preguntas respondes con tu
voz angelical, llena de curiosidad y emoción por que te quedaste papaloteando viendo
a un señor llevando los merengues en la cabeza (Así
de bueno estaba el juego) y le quisiste hacer una consulta de vida o muerte a
el, que todo lo sabe. Tu viejo se apiada de ti y como no! Si tu eres su
cachorro y cuando te pone toda la atención,
te lanzas con la pregunta del millón ¿oye
papá por que ese señor trae los mereng-Gooooooooooooool. el estadio era de
verdad un pandemónium la cerveza caia por todos lados, lagrimas en los hinchas,
extasiados de poder presumir el lunes en el trabajo el Golazo histórico que
pudieron ver sus ojos.
¿Te
suena familiar? Una vez mas tu viejito
que tanto quieres, no lo vio y además fue un Golazo. El tema de toda la semana, hacen reportajes especiales, colecciones
privadas y tu viejo y tu fueron al estadio y no lo vieron.
Lo
mejor esta por venir los últimos minutos del partido tu viejo le reza a todos los
dioses, santos, ángeles y vírgenes para poder ver un gol solo pedía ver un gol y en el momento que
terminaba su segunda ronda de suplicas espirituales, el arbitro pita el final
de los noventa minutos. El viejo desconsolado por no ver ni un gol, tu y el despidiéndose
de la “familia”, salen caminando, él cabizbajo
con un sabor amargo de victoria pero sin ver los goles, te lleva de la mano para
tomar los túneles y es ahí cuando se encuentran al de las chelas y se desquita
con una frase única e inigualable:
“solo
espero que toda la gente que vino al estadio haya podido ver ese gol, por que
en 32 años no he visto nada igual”
¿Recuerdan los ojos de pantera y los recuerdos
del 10 de mayo? … Ahí se las dejo.
Pero
tu viejo rencontró la felicidad al verte a ti emocionado y haciendo brincos
para alcanzarle el paso y le dijiste ¡Papá ganamos! Y fue cuando se dio cuenta que ese gol en 32 años no le hubieran dado tanta alegría que
verte tan feliz.
Gracias
viejo por darme los fines de semana más felices de mi vida, espero que cuando
volvamos a ir juntos al estadio ahora seamos 3.
Tu
enano.
Espero tus comentarios en
mariomanjarrez23@gmail.com o en twitter @negromanjarrez
Nos leemos en una semana y recuerda que si hay un balón !hay juego¡
Nos leemos en una semana y recuerda que si hay un balón !hay juego¡